Yo no vi las flores marchitar ni ese frio en tus ojos al mirar no, no vi la realidad: me ibas a dejar. Dicen que la vida no es como la ves. Para aprender hay que caer, para ganar hay que perder, lo di todo por ti. Lloré y lloré y juré que no iba a perderte, traté y traté de negar este amor tantas veces. Si mis lágrimas fueron en vano, si al final yo te amé demasiado, como yo nadie te ha amado. Cada hora una eternidad, cada amanecer un comenzar, ilusiones nada más, que fácil fue soñar. Tantas noches de intimidad parecían no acabar nos dejamos desafiar y hoy nada es igual. Sé que en verdad el amor al final siempre duele.