Estoy a punto de emprender un viaje con rumbo hacia lo desconocido... nose si algún día
vuelva a verte, no es fácil aceptar
haber perdido. Por más que supliqué
no me abandones dijiste: ‘No soy yo es el destino’. Entonces entendí que aunque te amaba tenía que elegir otro camino. ¿De qué me sirve la vida si no la vivo contigo?
